Durante toda la cuarentena por el Covid-19, el Gobierno se ha mostrado insensible con los trabajadores, ha hecho caer sobre sus hombros la carga de la pande­mia y les ha hecho gastar su fondo de pensiones o su CTS, y ha brindado montos irrisorios en bonos a una parte de la población, mientras al sector empresarial se le ha otorgado 60,000 millones de soles para su reactivación.

Con la mitad de este monto se puede brindar un bono de mil soles a todos los peruanos para mantenerse con vida. Justamente esa es la demanda que los trabajadores planteare­mos al Gobierno este 23 de junio en una jornada nacional de lucha: que se haga realidad un verdadero Bono Universal de mil soles para todos los peruanos para enfrentar el desempleo y la hambruna crecientes.

En el ámbito de la construc­ción, el Gobierno prometió desde la Fase 1 la reactivación de más de 50 grandes obras como la del aeropuerto Jorge Chávez en el Callao, la Línea 2 del Metro de Lima, el puerto de Salaverry en La Libertad, el puerto de San Martín en Pisco, entre otras, pero la demora burocrática mantiene en vilo a los cientos de miles de desempleados de la construcción.

Ya en 2019 la inversión pública cayó un 13%. Con la pan­demia, se prevé cerrar 2020 con una nueva caída de 13%. Por eso urge la reactivación de la construcción con un shock de inversiones, lo que redundará en la recuperación de más puestos de trabajo.

Hacemos un llamado a la SUNAFIL, Ministerio de Trabajo, Gobiernos regionales y municipalidades a impulsar la fiscali­zación de los protocolos de seguridad y los derechos laborales, pues la informalidad en el sector supera el 75%, lo que con­dena al grueso de los trabajadores a sobrevivir con salarios disminuidos, sin aportar a un seguro de salud o a un fondo de jubilación.

Los trabajadores también saldremos a las calles a protestar por la deficiente atención en salud para los peruanos. Exigimos la consolidación de un sistema de salud que atienda las necesi­dades de todos los peruanos; la eliminación de los monopolios farmacéuticos y los privilegios a las clínicas que abusan del libre mercado para lucrar con la salud de las personas; igualmente, rechazamos la amenaza de recorte de los servicios básicos por falta de pago. El aislamiento social, la paralización de la econo­mía, no tienen visos de recuperación inmediata si el Gobierno continúa manteniendo los privilegios de los ricos.

Estas son algunas demandas que llevaremos a las calles. En Lima, la concentración será desde las 10 de la mañana en la Plaza Dos de Mayo.

(Tomado del diario UNO, 15 de junio de 2020)

 Gracias a la lucha de los sindicatos afiliados a la Fe­deración de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) en todo el país y las coordinaciones a nivel de Gobierno se ha logrado incluir en el “Bono Familiar Universal” a una parte de los trabajadores en cons­trucción civil y sus familias.

Este logro, que debió beneficiar a las familias de los 450,000 trabajadores de construcción civil, lamentablemente, por la insensibilidad mostrada por el Poder Ejecutivo, solo cubrirá a parte de ellos, pues por las restricciones propias del “Bono Familiar Universal”, muchos no podrán acceder a este an­siado apoyo.

Entre las múltiples restricciones se encuentra el hecho de que alguien de la familia haya recibido beneficios con otros bonos establecidos con anterioridad, pero la categoría “familia” que maneja la RENIEC y el MIDIS está basada en un modelo que no corresponde con la realidad de todos los peruanos.

Muchos peruanos viven haci­nados dentro de una misma casa y otros migran incluso dentro de sus mismas regiones por indepen­dencia, trabajo o estudio, entre otras razones. Esa realidad no es posible censarla, porque cambia cada día. Por ello, existen hogares extensos y hasta multifamiliares que reciben un solo bono como también hay hogares unipersonales o de pocos miembros que no salen aptos porque algunos de sus familiares beneficiados en alguna parte del país lo impide sin saberlo.

Estas son algunas razones por las que, si bien se han inclui­do a decenas de miles de trabajadores de la construcción en este “Bono Familiar Universal”, existen otros miles que serán excluidos. Y los incluidos, deberán solventar con 760 soles las deudas acumuladas desde el inicio de la inmovilización social y el tiempo restante de esta cuarentena de 107 días: a razón de 7 soles diarios por “familia”. Deberían repensarse estas restricciones para otorgar un verdadero Bono Universal.

Esta realidad difícil para los trabajadores del sector se mantendrá durante la cuarentena, pues la Fase 1 de la reac­tivación de la construcción solo empleará a cerca de 18,000 trabajadores, y las medidas restrictivas de tránsito y trabajo se mantendrán, por lo menos, hasta junio de 2021, como ha anunciado el Gobierno. Por eso, se necesita un verdadero Bono Universal para todos.

El 30 de mayo, se realizará la Asamblea Nacional de Delegados de la FTCCP. Cientos de dirigentes sindicales de construcción de diversas partes del país participarán de esta asamblea ‘on­line’, acatando las medidas de distanciamiento social. En esa asamblea, haremos un balance de la problemática del sector construcción y del país en esta cuarentena, y adoptaremos medidas para su solución desde el punto de vista de la lucha sindical en todo el Perú.

(Tomado del diario UNO, 29 de mayo de 2020)

 

Alcance. El presidente Martín Vizcarra indicó que se destinarán más recursos si se identifica a más familias que necesitan apoyo económico. Especialistas exhortan a ampliar monto del subsidio.

El presidente de la República, Martín Vizcarra, señaló que el padrón del bono universal podría ser ampliado si es que luego de entregar el subsidio de S/760 a los 6,7 millones de hogares previstos se identifica que hay más familias que quedaron fuera y necesitan un apoyo económico.

“El objetivo es que el bono atienda a las familias que lo necesitan y vamos a hacer todo el esfuerzo para que así sea. Si no son 6 millones 700 mil y se identifica a 7 millones y medio de hogares, haremos el esfuerzo para dar los recursos necesarios para que este bono llegue a los que realmente lo necesitan”, precisó el mandatario.

Por su parte, la ministra María Alva de Economía y Finanzas señaló que se destinarán los recursos adicionales que sean necesarios para cubrir el excedente de hogares identificados “Tenemos la capacidad de hacerlo por nuestra solidez económica y vamos a trabajar en esa línea”, manifestó.

Para el economista e investigador principal de Grade Eduardo Zegarra, además se debería anunciar una ampliación del monto de subsidio, que resulta insuficiente para el tiempo de paralización. Y que incluso el Gobierno debería estar previendo más entregas durante todo el año.

“Es totalmente insuficiente S/760 para 3 meses, son S/220 mensuales para una familia. No alcanza para nada. Se debería ya pensar en que la entrega del bono sea 3 o 4 veces este año. Es un tema muy grave por el deterioro y caída del ingreso de la gente, esto no se va a resolver de la noche a la mañana”, enfatizó.

Agrego que se debería aprovechar que ya se tiene identificadas a gran parte de las familias para unificar los padres en un solo mecanismo.

“No podemos seguir los mismos errores: hay 4 bonos, 4 plataformas y cero información. Además de la poca participación de los bancos”, exhortó.

Transparencia del pago   

Vizcarra también detalló que a la fecha ya se pagaron los bonos a 3,4 millones de hogares, de los 5 millones previstos hasta fin de mes. “La meta es atender en esta semana a 1,5 millones de hogares que faltan”, acotó.

Al respecto, Zegarra señaló que es fundamental que el Gobierno transparente cuántos bonos se otorgaron por regiones o distritos, para que la ciudadanía puede hacer un seguimiento del alcance del subsidio.

“De la meta de casi 7 millones de familias, quiere decir que la mitad aún no ha recibido ninguna ayuda en casi 3 meses sobre todo de zonas rurales. El ritmo de entrega ha sido 1 millón por mes”, concluyó.   

Exigen bono para obreros de construcción

Ayer los obreros de construcción civil realizaron un plantón exigiendo ser incluidos en el padrón de beneficiados del bono universal. “Somos más de 450 mil obreros a nivel nacional que no tenemos ingresos y no hemos recibido ninguno de los bonos ni el 1% de nosotros”, manifestaron.

(Tomado del diario impreso La República, 26 de mayo de 2020)

 

Durante esta cuarentena por el Covid-19, los obreros de construcción civil hemos realizado múltiples protestas en diversas regiones del país para exigir que se nos incluya como beneficiarios en los bonos otorgados por el Gobierno, en apoyo de las poblaciones vul­nerables para contrarrestar las consecuencias del aislamiento social obligatorio.

Es un pedido lógico, pues desde los primeros días de la cuarentena había sido aprobado en el directorio de SENCICO un préstamo de S/ 111 millones para otorgar un apoyo a los obreros en construcción, el mismo que los empresarios se han comprometido devolver desde junio de 2021. Es decir, no se afectaría el dinero de los peruanos.

Han pasado semanas de pro­testas para que, en una reciente sesión de la Comisión de Vivien­da del Congreso de la República, el ministro de Vivienda, Rodolfo Yáñez, recién señale que está en manos del Ministerio de Econo­mía la distribución de este monto.

La desatención y el olvido del Gobierno hacia los traba­jadores de construcción civil y sus familias son inhumanos, porque están sufriendo de hambre y miseria.

Por eso, los trabajadores en construcción civil estamos demandando en la actualidad que el Ministerio de Desa­rrollo e Inclusión Social (MIDIS) nos incluya en el padrón del bono universal, porque, por características propias de nuestra realidad laboral, no calificamos para ninguno de los programas de apoyo social que ha instaurado el Gobierno hasta la fecha.

El sector construcción civil está incluido en la Fase 1 de la reanudación de las actividades económicas, pero esta medida solo beneficiaría a un reducido número de trabaja­dores, por lo que más de 400,000 seguirán en el desamparo. El bono universal para construcción civil es una demanda razonable y urgente.

Pensando en el futuro de los trabajadores, hemos enviado al Gobierno una propuesta para consolidar un sistema de pensiones de carácter público y unificado con un directorio tripartito que absorba al Sistema Nacional de Pensiones, al Sistema Privado de Pensiones y Pensión 65, entre otros, así como la restitución del derecho a la jubilación con 15 años de aportes en construcción civil, derecho conculcado por la dictadura fujimorista en los años 90.

(Tomado del diario UNO, 15 de mayo de 2020)

 

 

 

Demanda la FTCCP

 

Entrevista a Luis Villanueva Carbajal, secretario general de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), organización sindical que viene luchando en Lima y todo el Perú por el apoyo para los trabajadores del sector.

Los obreros de construcción civil se están movilizado en diversas regiones del país demandando al Gobierno se les incluya como beneficiarios del bono S/. 760, ¿Qué tanto los ha afectado la pandemia?

Desde el 30 de abril se han movilizado en Lima y en algunas ciudades del País. Primero en nuestro local de La Victoria, el 4 de mayo frente al Ministerio de Economía, el 6 en el Ministerio de Trabajo y el 8 en el Ministerio de Vivienda. También nos hemos movilizado en el Cusco, Ayacucho, Huánuco, entre otras ciudades. La razón es que los obreros no tienen ingresos durante toda la cuarentena. Y no acceden a ninguno de los apoyos sociales (bonos) otorgados por el Gobierno porque aun cuando hayan trabajado solo un mes en planilla en los últimos doce meses antes del inicio de la cuarentena, se los toma como trabajadores dependientes, por lo que no califican para el “bono quédate en casa”, “bono independiente” ni para los otros apoyos sociales que implementó el Gobierno para aliviar los estragos del aislamiento social obligatorio.

¿Han conversado con algunos representantes del Gobierno?

Desde el inicio de la cuarentena hemos conversado con diversos representantes del Gobierno, incluyendo del Ministerio de Trabajo. El directorio del SENCICO, entidad que capacita a trabajadores de la construcción, acordó destinar a manera de préstamo parte de su fondo S/ 111 millones para otorgar un apoyo a los obreros en construcción, préstamo que los empresarios se han comprometido devolver desde junio de 2021. Sabemos que en la reciente sesión de la Comisión de Vivienda del Congreso de la República el ministro de Vivienda, Rodolfo Yáñez, ya señaló que está en manos del Ministerio de Economía la distribución de este monto. Pero eso no termina ahí. Los obreros en construcción civil deben ser incluidos en el “bono universal”.

Pero la construcción se encuentra en la fase 1 de la reactivación económica. ¿Aun así consideran el bono para el sector?

La fase 1 solo empleará a un reducido número de obreros, se calcula que a 11,500. Nos preocupan los otros 435,000 que van a continuar sin trabajar. Además, durante más de 50 días de cuarentena, los obreros han sobrevivido endeudándose, porque la mayoría no tiene ahorros, debido a que su trabajo es eventual, por lo que tienen grandes periodos de desocupación que solventan con sus ahorros o realizando "cachuelos", algo que no han podido hacer en cuarentena. El obrero de construcción civil, por el tipo de relación laboral y el alto grado de rotación no tiene un depósito de CTS para retirar al término de su relación laboral.

Han apoyado también la liberación de los aportes de la ONP. ¿Por qué?

Estamos en desacuerdo que la crisis deban pagarla los trabajadores con el dinero de sus pensiones, hipotecando su futuro, pero respaldamos la propuesta de que los afiliados a la ONP reciban un bono, porque no han recibido nada, y también las propuestas de una solución para aquellos que no han cumplido con los 20 años de aportes a la ONP, porque en el Perú hay una alta informalidad empresarial. En construcción, la media es de 3 o 4 meses de trabajo en planilla. Es decir, que, para acumular 10 años de aportes, se debe trabajar 30 años, y para los 20 años, serían 60 años de trabajo, de acuerdo con esas estadísticas. Exigimos la restitución del derecho a la jubilación con 15 años de aportes en el sistema público para los obreros en construcción civil, derecho conculcado por la reforma previsional de los 90’ durante la dictadura fujimorista. Por eso hemos enviado al Gobierno una propuesta para consolidar un sistema de pensiones de carácter público y unificado con un directorio de carácter tripartido que absorba al SNP, el SPP y Pensión 65, entre otros.

(Tomado del diario UNO, 11 de mayo de 2020)

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