Gobierno atiende observaciones de la OIT postergadas por 30 años

Por: Luis Villanueva Carbajal

Secretario general de la FTCCP

Los decretos supremos 001-2022-TR, que regula la tercerización laboral, y 014-2022-TR, que regula la ley de relaciones colectivas de trabajo, se encuentran en la mira del sector empresarial y sus aliados políticos, quienes buscan derogarlos.

La Ley de tercerización laboral que se aprobó fue desnaturalizada por el Reglamento, que fue más allá de la ley, permitiendo que en actividades del núcleo de la empresa principal se permita tercerizar; esto no está en la ley, pero se agregó en el reglamento. En ese sentido, con el D. S. 001-2022.-TR, el Gobierno está corrigiendo y haciendo justicia, para que cese el uso abusivo de esta institución laboral, limitando la tercerización en actividades que no son núcleo de la empresa. No está desapareciendo la tercerización, se está limitando, conforme a la ley.

En el caso del D. S. 014-2022-TR, no se está dando más poder al movimiento sindical, como lo vociferan algunos empresarios, aun cuando eso debería hacerse, porque los sindicatos son la base de la democracia. Lo único que hace el Gobierno es atender las observaciones que hizo el Comité de Libertad Sindical de la OIT en los años 90 a la Ley de Relaciones Colectivas y su Reglamento y que, aun cuando se regresó a la democracia en el año 2000, ningún presidente quiso atender antes de Pedro Castillo. El Gobierno está atendiendo observaciones de la OIT que tienen 30 años en el olvido, algo que no hizo Paniagua, Toledo, García, Humala, Kuczynski, Vizcarra, Merino ni Sagasti.

Así como el Perú necesita organizaciones de la sociedad civil fuertes que defiendan la democracia, además de sindicatos organizados que defiendan los derechos laborales, los gremios empresariales deben impulsar la industrialización del país y no buscar mayores ganancias con la precarización de las relaciones laborales.