Treinta seudosindicatos lucran con amenazas y extorsiones a empresas constructoras

El botín supera los US$30 mil. Jueces desestiman casos como líos laborales. Alistan plan de protección en obras para evitar pérdidas.

Llegan en grupo, con palos y armas de fuego; golpean y disparan sin miramientos. Amenazan con continuar si no se les da lo que quieren, y regresan mensualmente por más. Si se les niega, optan por el seguimiento, el secuestro e, incluso, el asesinato.

Empresarios, ingenieros y albañiles se han visto obligados a ceder ante los falsos sindicatos de construcción civil. "Si denunciamos, nos exponemos a su venganza", dice el arquitecto Pedro Péndola, de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco).

 

Ayer mismo unos 60 miembros de la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP) tomaron la sede de la Municipalidad de Chancay para pedir puestos de trabajo en las obras edilicias.

Según la Dirección de Seguridad del Estado de la PNP, por lo menos dos cabecillas de peligrosas bandas lideraron desde prisión las extorsiones y ocho homicidios cometidos en lo que va del año. Uno de ellos es Jacinto Aucayari "Cholo Jacinto", preso en el penal de Ancón, pero que a través de su esposa maneja en el Callao un sindicato que exige cupos para asegurar la "paz laboral".

De acuerdo con la policía, son 30 los falsos sindicatos que obligan a las empresas a contratar entre 20 y 30 "chalecos" (hampones o ex reclusos), incluir empleados fantasma en las planillas y entregar el 2% del valor de la obra y del jornal de los obreros. El botín que obtienen estos grupos oscila entre US$30 mil y US$200 mil.

REGRESA EL PLAN LADRILLO

Se desconoce cuántos purgan cárcel por este delito, pero en el 2008 la fiscalía solo admitió dos casos de extorsión agravada. El motivo sería que los casos se analizan por separado, como agresión, disturbios, etc. O bien se desestima, como le ocurrió al empresario Luis Manzur, cuya denuncia —dijo— fue archivada como un lío laboral por la jueza Susana Salazar Oncebay, pese a existir un video, audio y un acta fiscal que dan cuenta del delito.

Péndola confirmó que esto último ocurre a menudo; incluso se les pide probar el grado de participación de los agresores. Voceros del Ministerio de Vivienda confirmaron que se reúnen con Capeco y el sector del Interior para diseñar un plan de protección. En tanto, el general Oswaldo Hernández, jefe de la VII Dirección Territorial Policial, detalló que ya se ha acordado reactivar el plan Ladrillo, pero mejorado.

No solo se dedicarán a investigar estos hechos, sino que habilitarán un grupo policial de intervención rápida, similar a Águilas Negras, pero integrado por agentes del Escuadrón Verde, Dirincri y Seguridad del Estado. (Fuente El Comercio)

NOTA:
El plan Ladrillo, surge en el año 2004 por iniciativa de la FTCCP y de CAPECO  para frenar los delitos de extorsión durante el gobierno de Toledo cuando fue Ministro del Interior, el actual jefe de DEVIDA, pero no tuvo continuidad porque fue desactivado por el gobierno de García.

REACCIONES

En Ica nos obligaron a poner a tres personas en la planilla, por hacer nada. Estos mercenarios explotan a su misma gente y tienen su cadena de mototaxis o autos Tico. Se aceptó la extorsión para no retrasar la obra, pero tengo un arma a la mano porque he recibido amenazas de muerte". ANDINA MARIACA PEÑA. ARQUITECTA

Es difícil hacer públicos estos casos porque las repercusiones son fuertes. En mi caso desde que denuncié la extorsión atacan mi casa, han amenazado a mi familia, que se ha tenido que mudar por seguridad. Las amenazas incluso llegan a la policía porque ellos hacen su trabajo. En Chincha una persona particular no puede ni llenar el techo de su casa sin que le pidan cupos". LUIS MANZUR. EMPRESARIO DE CONSTRUCCIÓN

Se pierden horas-hombre por el ataque de estas bandas y porque nos obligan a contratar a personal que no es calificado. En el Callao y Chiclayo la violencia es mayor". ENRIQUE ESPINOZA. DIRECTOR DE CAPECO

(Fuente: El Comercio)