Canto Obrero

Con un coro de trabajadores del andamio renace la esperanza de que el arte reluzca otra vez en los gremios

Conozco a varios obreros del andamio que leen poesía en serio, otros tantos que escuchan valses clásicos y otros a los que les agrada el cine de verdad. Sé de obreros que leen novelas y se emocionan con la Música clásica y algunos que son diestros con la brocha gorda.

 

Hace algunas décadas era normal que un obrero comprase una buena revista y algunos diarios en el quiosco y que los domingos por la tarde llevara a su familia al teatro. Era normal también que asista a un concierto.

Es una pena que esto no ocurra ya, que el sistema haya empujado a los obreros a la rutina diaria de trabajar y dormir mal, comer lo que se puede, y leer cualquier cosa de palabras estridentes y colores chillones.

La cosa es dramática. Sin embargo, todo no está perdido y siempre hay ejemplos que replicar. Hace un año, por ejemplo, funciona un coro de obreros de construcción civil que le entra al canto y a la Música como le entra al cemento o la máquina.

El coro, dirigido por el músico Piero Bustos, es una luz que puede, si es que hay decisiones, generar una corriente de introducir el arte en los gremios de los trabajadores. Alguien dijo: quiero un país donde el obrero que menos gana pueda acceder a Bach.

Esperanza

Hacia las primeras décadas del siglo pasado, a los obreros, luchadores e integrantes de sindicatos, el arte no les era ajeno. Había entre ellos un poeta o un cantante o músicos que después de la dura jornada disfrutaban de la belleza del arte. Declamadores había, tanto como mujeres danzarinas.

El tiempo lo estropeó; pero el mismo tiempo puede traer buenos tiempos. El músico Piero Bustos dice que nada está perdido y que de aquí a un tiempo los obreros pueden, si así lo desean, poner en escena quizá una pieza de trabajo.

Tiene razón Bustos, esperemos que el tiempo haga su trabajo. Bustos dice que el arte, esa pieza invisible, une y que jamás separa, y que ahí radica su importancia. Don Leo casas, el blanco con alma de indio, el amante de los campesinos y los obreros, me dijo hace unas semanas que la Música, por ejemplo, puede unir a gente que ni siquiera habla el mismo idioma.

Una aymara de la provincia más remota de Puno puede estar ligado con un joven del condominio más caro de California por el gusto, digamos, de una canción de los Beatles.

La importancia del trabajo de Bustos radica ahí. En el hecho de que a través del coro une a obreros de construcción de diferentes especialidades, los une en la Música y en el canto, y en el sentimiento.

Los aurorales

El 11 de noviembre de 1922, casi cuatro años después de la conquista de las ocho horas, brotó el Centro Musical Obrero, destinado a la ejecución de piezas, bailables o no, en fiestas y reuniones de sindicatos obreros e instituciones afines. Este centro es el antecedente en el que se inspira el coro de los obreros.

"El Centro Musical Obrero estaba lejos de ser un simple núcleo de animación musical. Profesaba el ideario anarquista que predominaba entonces entre los conductores del movimiento obrero. Era, pues, expresión de una teoría, de una ideología, respecto de la Música y su función social", escribe César Lévano en su ensayo "Un cancionero escondido. Historia y Música del Centro Musical Obrero de Lima: 1922-1924".

Lévano, en su ensayo, analiza el cancionero del Centro Musical Obrero cuyo rasgo sobresaliente es que contiene, aparte de fragmentos de ópera u opereta, doce piezas de jazz, diez valses, seis tangos, tres himnos, dos yaravíes, dos pasodobles, una polca, una habanera, una mazurca y tres canciones francesas. Una miscelánea apetecible que el coro debe tener en cuenta.

Muestra

"Honor al trabajo / Honor a la gloria / Honor a la clase…/" está anáfora al parecer sencilla es un extracto del himno de la Federación de Trabajadores de Construcción Civil que Bustos ha adornado. El coro va a buen paso y promete más resultados en el mediado plazo. Tiene como 15 integrantes, muchos de ellos son dirigentes.

Bustos aclara que el himno no es de su autoría, si no que era cantado por antiguos trabajadores y ha sido, hace unos años, descubierto, y que actualmente los trabajadores se sienten identificados con él e incluso las organizaciones sindicales provinciales lo corean.

"En los años treinta, el trabajador demostraba poseer ciertas cualidades culturales, que el tiempo ha hecho olvidar. Este himno demuestra que la masa obrera, a comparación de otros grupos sindicalistas, tiene una gran sensibilidad y siempre se sintió ligada al arte. Es un sentimiento que tenemos que recuperar", señala.

"Creo que estamos aportando con un granito de arena para que los obreros se acerquen, como lo hacían antes, a la Música. Me gustaría que de aquí a un tiempo, en la Federación de Construcción Civil, haya grupos de teatro o tal vez un grupo de poetas".

El jueves, en la celebración del "Día de los Trabajadores en Construcción Civil", el coro fue aclamado por todos, no faltaron aplausos ni felicitaciones. La defensora del Pueblo, Beatriz Merino, la homenajeada de la fecha por su gran labor, fue una de las que más aplaudió al coro. Es conocido que a Merino le gusta la Música y que baila muy bien. La defensora se defiende.

Paco Moreno, Redacción (Diario La Primera, 23.10.10)